Hola amigos. En esta ocasión quiero comentar una noticia que la semana pasada me causó algo de indignación, luego me dio comezón, luego me dio un poco de sueño, y por último, se me olvidó.

Era una nota de AP que si gustan, pueden leer aquí, se mencionaba que el comic mexicano está en crisis y que dos adalides estaban ya preparando todo para sacarnos del bache y llevarnos al paraíso comiquero donde se venden 3 millones de copias mensuales, ah perdón, semanales. El grupo empresarial KaBoom por un lado, y la conocida Editorial Vid por otro, según anunciaba la nota, estaban preparando una serie de comics que, claro que sí, cómo de que no, iban a salir… #próximamente.

¿Ya leyeron el artículo? Bien, porque mi comentario es más un complemento de ese artículo que una confrontación al mismo. En muchos foros se ha discutido el asunto Kaboom, y creo que los hechos hablan por sí solos. Sobre la posición de Editorial Vid, baste esa opinión de Carlos Campillo, sacada de su twitter: “¿Y el plan de VID para que el cómic mexicano salga del “bache”? Relanzar Memín Pingüin y Rarotonga. Otra vez.”

Ahí les va mi opinión. Es cierto que el comic mexicano está en crisis, pero hay que entender que la palabra crisis significa esencialmente “cambio”. También hay que definir la palabra “industria” que varios opinadores traen de arriba para abajo. Tomo dos definiciones del diccionario de la RAE:

industria.

(Del lat. industrĭa).

1. f. Maña y destreza o artificio para hacer algo.

4. f. Suma o conjunto de las industrias de un mismo o de varios géneros, de todo un país o de parte de él. La industria algodonera. La industria agrícola. La industria española. La industria catalana.

De manera que al decir: “la industria del cómic en méxico está en crisis” no estoy diciendo una mentira, sino simplemente que los esfuerzos e ingenios de los creadores de comics están cambiando. Así de fácil. Se están transformando con los tiempos como en todo el mundo está pasando.

Siento que el artículo de AP ignora olímpicamente esa transformación, la borra de un plumazo, y para el autor de ese artículo, el único cómic mexicano que existe es, irónicamente, el que todavía no existe, prque va a salir #próximamente, en un futuro donde todo será felicidad y los maestros certificados venderán 3 millones de ejemplares de su comic a la semana, ya que así era antes, #sípasó.

Me dirán tal vez: “Bueno pero no seas así, Kaboom ya está sacando sus webcomics”… Así es, y bien por ellos, pero no son los únicos, sino que están apenas en sus intentos de adaptarse a esta transformación de la que estoy hablando. La industria del cómic en Mexico actualmente está viviendo una época muy rica en cuanto a creatividad, producción y calidad, y la gente que lea el artículo de AP, así como su autor, parece que simplemente se lo están perdiendo. Estoy hablando tanto de los webcomics como de los cómics impresos. En México hay un montón de ellos, y la mayoría hecha por gente nueva, joven o vieja, pero que ha sabido leer el cambio, la crisis, la dirección en la que se mueven las cosas no sólo aquí sino en todo el mundo.

En los tiempos de mayor éxito del comic estadounidense, los cómics de Dell más exitosos vendían 3 millones de ejemplares al mes. Eran buenos tiempos en realidad, y Dell se podía dar el lujo de cancelar títulos que no rebasaran el millón de ejemplares vendidos, considerándolos un fracaso. Pero la oferta de entretemiento creció, el cine y la TV se hicieron cada vez más presentes y los lectores de cómics decidieron que les gustaba más ver a los vaqueros moviéndose y disparándo contra los apaches en un serial de televisión, que leer los cuadritos a colores. Sólo los superhéroes, un género difícil de transportar a la televisión o el cine de esos tiempos, se salvaron por lo mismo y continuaron vendiéndose. En estos tiempos ya ni ese género se salva, pues muchos de los niños que ahora conocen al Hombre Araña, muy probablemente lo conocieron por las películas que recientemente se han hecho de él, y no por los cómics.

En estos tiempos, ni siquiera en USA se venden los millones y millones de ejemplares impresos que se vendía, y poco a poco la industria se mueve hacia las nuevas ofertas de entretenimiento, generando webcomics, comics semianimados, comics que se leen en iphones, etc. En el mundo impreso se da ya mucho la venta de recopilaciones, y cada vez más autores se dedican a la novela gráfica, sacando uno o dos libros al año el lugar de 12 numeros al mes, digo, al año. Muchos factores económicos tienen que ver con esta crisis (cambio) pero lo más importante es que ese es el modo en que son las cosas.

Nuestro país no es la excepción, tal vez al contrario. Aquí la crisis económica (cambio para mal) eterna que nos rodea, hace que sea más dificil imprimir miles de copias de un comic mensual. Por lo mismo muchos autores, muchos, talentosos todos e increiblemente creativos, han optado ya sea por imprimir pequeños recopilatorios (o grandes dependiendo de su capacidad de inversión) que ellos mismos comercializan lo mejor que pueden. Otros se han movido al webcomic y han aprovechado muy bien la capacidad de difusión que tiene internet para lograr que su obra se vea y se valore como nunca hubieran podido en otros tiempos.

A estos autores, muchos de ellos amigos y conocidos míos, les dedico esta, la continuación que no fue, de ese artículo de AP que de un plumazo los/nos ha borrado a todos, tal vez porque no estamos haciendo cosas que saldrán #próximamente sino porque estamos haciendo cosas ahora. La industria existe, está cambiando y está produciendo mucho. No nos perdamos este momento esperando cosas que no llegarán, sino disfrutémoslo y apoyémoslo como merece.

APÉNDICE

Algunos links de los cómics mostrados en las fotos, (que son parte de mi coleccion). Están disponibles como webcomic y como comic impreso si se comunican con el autor o ahi leen en sus páginas donde los vende:

Hay muchos otros, como Zirta, Maritza Campos, Bunsen, Cindy la Regia, Candelario, Josuedric, varios webcomics que no he incluído aquí porque quería más bien buscar los links de los comics que salian en la foto, pero cuya reputación los antecede. Así que comic mexicano sí hay, impreso y en la red, y hay MUCHO.